Monólogo a domicilio para empresas personalizado.

Monólogo personalizado a domicilio para el Gremi d’instaladors del Penedés

Monólogo personalizado a domicilio, eso fue lo que ofreció Martín,a todos los asociados para su gran día. La asociación de instaladores del Penedés celebraba su gran día, el día de la candelaria. Este año querían celebrarlo de un modo diferente. Siempre habían optado por una rifa, el nuevo presidente Martín, quería algo nuevo y diferente. Contactaron con Pep para que les preparar un monólogo. Pep tuvo que perseguirlos un poquito, a Martín y a otros miembros de la junta para que le pasaran información y anécdotas sobre clientes, situaciones… La mayoría son autónomos, y tienen el día muy ocupado, no es fácil conseguir un rato. Pep tuvo que intuir cuales serían sus situaciones más típicas y desarrollar el monólogo en ese sentido. Pero no se equivocó.

Pep escucha antes de empezar y eso se nota.

Son muchos monólogos personalizados a domicilio detrás para que su intuición y empatía fallen.  Enseguida conectó con el público, que sintió que estaban hablando de ellos, desde el humor y la parodia. Como es su costumbre, antes de empezar el espectáculo, estuvo bastante rato yendo y viniendo entre las mesas, absorbiendo como una esponja todo aquello que se iba diciendo, para incorporarlo después al monólogo. Así, algunas parejas que trabajan juntas y que habían explicado como se habían conocido mientras cenaban, se sorprendieron al oír a Pep hablando de como era su día a día, siendo pareja sentimental y laboral. Estas sorpresas son marca de la casa. Esto es lo que hace diferente un monólogo personalizado a domicilio de un espectáculo ya hecho y servido tal cual.
Las risas no cesaron en toda la noche y al final, el aplauso fue atronador!!! Gracias Gremi d’Instaladors del Penedés!!
Si quieres saber que opinan de Pep Ruiz las personas que lo han contratado para hacer un monólogo a domicilio:
https://entretenemos.com/pep-ruiz
Para saber más sobre como contratar un monólogo personalizado fuera:
http://www.lafraguaweb.org/monologo-personalizado-a-domicilio/
Si quieres conocer mejor cómo trabaja Pep Ruiz:
https://monologospersonalizados.com/
https://monologospersonalizados.com/

Acabar con risas las presentación de un producto.

Un monólogo personalizado a domicilio para acabar una presentación de producto.

Monólogo a domicilio para empresas, así quería terminar Maria Jose su evento.  Las charlas sobre nuevos productos siempre son interesantes, pero a veces, espesas. Después de un duro día de trabajo, las médicos están cansadas y Maria José  les había preparado un charla sobre un nuevo producto y una cena.
Pero pensó que eso no haría que la cita fuese inolvidable. Por eso, pensó en acabar con un monólogo en el restaurante. Pero no quería a cualquier monologuista, si no a alguien capaz de preparar un texto a medida. Y eso es lo que hace Pep Ruiz, nuestro monologuista de cabecera.
Pep se estudió el producto, sus aplicaciones, sus dosis, sus efectos… y por sorprendente que os parezca, pudo convertirlo en humor. El bagaje cultural de Pep en estos casos ayuda mucho: no en vano es ingeniero en alimentación y ha estudiado historia.
Con todo ese material y el hecho de trabajar para  8 ginecólogas marcó el monólogo.  Porque además una de las cuestiones a tratar era la fertilidad: ¿puede necesitarse más material?

Pep se adapta al mejor momento.

Cuando llegó al restaurante, acababan de empezar la cena. No pasa nada. Como decía Fernán Gómez, nos pagan por esperar. Así tiene tiempo de pulir el monólogo a domicilio para empresas.
Mientras espera hace un último ensayo… en el lavabo del restaurante! Cualquier sitio es bueno si todo funciona.
Tras el segundo plato, Pep, que ya había instalado su equipo de sonido, empezó el monólogo a domicilio. En seguida quedó claro que iba a ser un éxito: las risas no cesaron
El personal del restaurante, el racó del Cesc http://www.elracodencesc.com/  ayudó y atendió con mucho mimo en todo momento a Pep, ¡muchas gracias!
Si quieres saber que opinan de Pep Ruiz las personas que lo han contratado para hacer un monólogo a domicilio:
https://entretenemos.com/pep-ruiz
https://www.celebrents.es/pep-ruiz-monologuista-40552/#valorations
Para saber más sobre como contratar un monólogo personalizado fuera:
http://www.lafraguaweb.org/monologo-personalizado-a-domicilio/
Si quieres conocer mejor cómo trabaja Pep Ruiz:
https://youtu.be/_dAwGLWd9n8

Un monólogo a domicilio en una masia espectacular

Aniversario con monólogo a domicilio con un guión único basado en la vida del protagonista.

Organiza un aniversario con un monólogo a domicilio. Cada vez cuesta mas sorprender a tu pareja con un gran regalo. Cuando tu chico llega a los 50 años, que le regalas, ¿una colonia? ¿una corbata?

Si quieres sorprenderlo a él y a todos los invitados, si quieres algo dinámico, divertido, que haga reír y que emocione, entonces está claro, contrata un monólogo a domicilio para tu fiesta.

No importa donde la organices, en un casa, en un local, en un restaurante… a cubierto o al raso, Pep Ruiz se adapta a cualquier espacio, a cualquier situación.

Lina contactó con Pep Ruiz a través de internet, leyó algunas críticas y vio sus vídeos y tuvo claro que era su monologuista.

Tras el primer contacto, Pep le pasó un completo cuestionario para conocer a su pareja, Jani y encontrar los puntos donde hacer incidencia, aquellos aspectos que a él le parecían divertidos, o otros a los que la enfermiza mente de Pep les da la vuelta para convertir episodios anodinos, o serios en momentos de puro humor. Para otros puede resultar difícil, pero para Pep, ver la vida de ese modo es algo que le sale solo.

Después, Pep habló varias veces con Lina, para entender perfectamente algunos aspectos que necesitaba visualizar, porque el humor puede improvisarse, pero la improvisación solo llega cuando has trabajado un montón.

El monólogo a domicilio  se desarrolló en una masia espectacular en Areny de Munt. No había escenario y el público estaba de pie, cosa que dificultaba a priori que todo fuese bien, pero se juntó la energía de Pep con la buena predisposición y educación del público en general y todo salió estupendo

Jani estaba emocionadisimo y muy contento, siguió el monólogo con toda atención y con carcajadas constantes.

Al final, todo un gran acierto y Lina, contenta de haber acertado.!!!

Condiciones técnicas

Pep no necesita nada para actuar, lleva su propio equipo de sonido y su propio micro. Bueno en realidad si que necesita algo: atención y cariño, pero esas dos cosas se las gana enseguida él solito.

Mira fotos de como trabaja pep

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¿Quieres ver a Pep en acción?

Aquí puedes ver algunos videos de cómo trabaja Pep:

 

Boda entre amigos

Celebrar tu boda con un monologuista: puede parecer extraño, pero Pep Ruiz puede unir cierta solemnidad y emotividad deseada en una boda con el humor de todo buen monólogo.

Miriam y Artur eligieron esa opción y el resultado fue más que el deseado por ellos mismos.

Un mes antes, Miriam se puso en contacto con Pep Ruiz y empezaron a plantear primero como querían que fue la boda. A Pep le fue quedando cada vez más claro: sencilla, informal y divertida.

Pep Ruiz también habló con los dos novios, por separado para saber cosas de ellos, de cada uno de ellos, pero desde la mirada del otro.

También habló con dos amigas comunes, una de ellas, además, trabajaba con los novios cuando se conocieron: eso era una mina para preparar el monólogo personalizado, desde luego.

¿Cómo plantear una boda con monólogo personalizado? ¿Qué parte tiene que haber de humor y qué parte de emoción? Encontrar el equilibrio entre las dos cosas es sin duda una de las claves para conseguir una bonita boda, inolvidable para todos.

Uno de los hilos de los que tiró Pep fue Africa, la hija de los novios, que con solo 4 añitos, sería una de las protagonistas, entregando los anillos y participando en algunos momentos junto con Pep.

Habían planeado que la boda sería al ire libre, bajo un árbol, pero la intensa lluvia obligó a celebrarla en un recinto cerrado, una hermosa masia del siglo XIV, con unos techos impresionantes y grandes muros de piedra.

Tras la llegada de los novios, y la irrupción de Africa, Pep dio rienda suelta al monólogo.

Los invitados estaban algo descolocados, Pep había conseguido introducir el rumor de que la boda la haría un juez de paz y que sería muy aburrida. Los primeros gags cogieron a todos un poco desprevenidos y esa sorpresa inicial fue genial, funcionó muy bien.

Después, todo fue rodado, Pep explicó, desde el humor, como eran ellos, cómo se habían conocido y cómo era su relación. Todo fue muy divertido, pero Artur y Miriam forman realmente una gran pareja así que era hasta inevitable que la emoción fuese apareciendo por momentos.

Y así fue. Al final, el casi acaba llorando fue el novio. Miriam, aguantó el tipo, pero desde luego, la procesión iba por dentro.

Finalmente, hubo beso y hubo sí. Hubo boda, hubo risas y hubo emoción.

La lluvia incesante quedó en una anécdota!!!!

Un monólogo personalizado con vistas al mar

Los monólogos a domicilio, como indican su nombre, pueden llevarte a cualquier sitio, a cualquier lugar. Esa es parte de la aventura. Pero solo una parte..

Ciertamente el sábado 20 de julio no esperaba actuar en las montañas que separan Mataró, en el Maresme, del Vallés. Pero a si fue. A petición de Cati, que me conoció por una gran agencia de contratación:  https://entretenemos.com

Su marido cumplía 50 años y quería organizar un gran cumpleaños. Entre otras cosas, porque el cumpleaños de ella ha´bia sido hacía poco, y su marido, JR, le había organizado una gran fiesta. Lo mínimo era estar a la altura. Bueno y también por que le quiere, claro.

Cuando Cati recibió mi cuestionario, se quedó perpleja. ¿De verdad necesitas saber todo esto sobre mi marido para hacer el monólogo? Es algo que a veces me preguntan. Cuanta más información me den, más personalizado puede ser el monólogo. Me puedo apañar con poco, claro, y entonces utilizaré mi intuición y hablaré más de temas generales. Pero creo que el esfuerzo que os pido, vale la pena!

A veces, con la información que recibo, puedo completar piezas del puzle que ni la propia pareja o familia sabía. Esto pasó en este caso. Cati me dijo que JR había viajado mucho durante la mili, que había estado en Nueva Orleans y en algunas ciudades de Europa.

Algunos de vosotros no sabréis ni lo que es la mili, por suerte, pero a los que os suena, seguro que os suena raro eso de poder viajar tanto. No era precisamente una agencia de viajes.

Resultó que Jr había estado en la armada. Crucé datos y al final deduje en barco había servido, y el porque de sus viajes. Esto su mujer, no lo sabía, ni siquiera sus hijos. Ya se sabe, cuando alguien empieza a explicar batallitas de la mili, todos a su alrededor cierran los oídos.

Pero la historia era interesante, y monté unos 10 minutos de monólogo al respecto. Nadie podía creérselo, su mujer le miraba, me miraba a mi y solo podía llegar a una conclusión: este tío es humorista y brujo!

Antes de subir al improvisado escenario, hablé un poco con los hijos y con algunos amigos, algo saqué también de todo eso. Cuanto más trabajas, más capacidad tienes para la improvisación y los gags vienen solos. ¡Esto empieza a ser una enfermedad!

De hecho uno de los amigos subió y me presentó. Cuando me encaramé, tenía a todo el público, unas 50 personas, aplaudiendo. Estábamos al aire libre, pero con mi equipo de sonido portátil se escuchaba bastante bien.

La gente del restaurante fue muy amable conmigo y nos ayudó en todo lo que pudo. Además, hacía buena pinta, aunque está bien escondido: http://tarannamataro.com/#

La verdad es que se nos hizo corto, tanto a mí como al público, y eso que estuve unos 50 minutos!  También es verdad que como todo funcionaba muy bien, improvisé bastante, no puedo evitarlo.

Aplausos, risas y un coro repitiendo: ¡Qué lo repita, qué lo repita! Fue increíble! No me canso de decirlo: ¡Me encanta mi trabajo!

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Una actuación Redonda

Actuar con un monólogo personalizado delante de todo un pueblo, una noche de verano, una noche de verano con luna llena gigante y anaranjada.

Parece un ruego, o un deseo incumplido, pero eso fue lo que me pasó hace muy poco.
El ayuntamiento de Vila-Rodona, un bonito pueblo de l’Alt Camp, en Tarragona, me brindó esa oportunidad, a través de la Regidoria de Joventud  y de su técnica todoterreno, Chus. Chus es bajita y muy grande, lleva todos los actos de su departamento con la misma ligereza con la que se rie: parace que no le pesen, pero a veces su jornada laboral empieza a las 8 de la mañana y acaba a las 12 de la noche, como el viernes pasado.
Se trataba de el fin de semana de la juventud, así que el monólogo debía interesar sobre todo a un púbico más joven, o esa era la idea inicial.
Chus me sugirió que trabajase temas generales, porque apenas podía estar por mi y por otro lado no quería mojarse. Es normal… desde luego, mis bromas son blancas, y no ofenden a nadie, pero Chus todavía no me ha visto en acción y duda…
De todos modos, para convertir el espectáculo en un monólogo personalizado,  investigo bastante sobre el pueblo. Consigo el plan de juventud, los nombres de todos los regidos y del alcalde, busco sus web y sus perfiles en las redes sociales,  leo bastantes noticias sobre el pueblo en diarios regionales y comarcales y consigo hacerme una idea de donde voy a actuar y de la gente del pueblo.
Realmente consigo muchos preparar bastantes gags sobre el pueblo y preparo el monólogo intercalando alguno de estos gags con  pequeños monólogos que voy preparando, más generales.
Y es que no puedo parar de monologuear!!!! Esa es la verdad!
Tengo un espectáculo bastante redondo de una hora de duración, que es lo que me han pedido, y con nervios pero pensando que va a gustar, me voy a Vila-Rodona
El viaje es largo, y aprovecho para repasar todo el monólogo. Es una técnica que me enseño uno de mis mejores profesores de teatro: repasar mentalmente todo el espectáculo, verte a ti mismo haciendo el monólogo personalizado. Parece cosa de locos, y lo es un poco, pero funciona.
Cuando llego al pueblo es noche cerrada. Una bonita y fresca noche de verano. El ambiente huele a adelfas y rododendros y lo siento, no puedo evitar ponerme un poco romántico.
El espacio donde actuaré es un rincón del pueblo, con una especie de escenario de piedra, de forma triangular. Me han colocado un par de focos, y ayudo a Chus a colocar el equipo de sonido.
Cuando las pruebas están hechas,  ayudo a los voluntarios a colocar sillas. A mi me parecen muchas sillas, pero me dicen que seguramente se quedaran cortos…
Empiezo el monólogo con un enorme salto al escenario y el público empieza con un fuerte aplauso: nada mejor para un cómico que un recibimiento de este tipo. 
Al principio, el público se muestra sorprendido de que le hable de su propio pueblo, y esa sorpresa se agradece, de esta forma, es más fácil meterme en el bolsillo a todo el público. Como estamos en verano, en un plaza del pueblo al aire libre, pronto las sillas se quedan cortas y mucho público se queda atrás siguiendo el monólogo. Veo que el público es muy heterogéneo, no solo hay jóvenes, hay gente muy mayor (casi como yo mismo) y también toda la muchachada que ha dejado las bicis y se ha acercado al teatro.
Decido que voy a modificar un poco lo que había preparado, para poder llegar a todo el público con el monólogo personalizado y creo, a juzgar por las risas, que lo consigo.
Muy cerca del escenario se encuentra una pareja muy enamorada que están a punto de tener una niña, evidentemente, por unos momentos, se convierten en protagonistas del monólogo.
Al final, me alargo hasta la hora y media de monólogo. A pesar del cansancio, no me canso cuando tengo que subir tres veces al escenario para recibir sendas tandas de aplausos: cómo se va a cansar uno por recibir aplausos!  Son la energía de la que vivo!
Muchas gracias Vila-Rodona, espero que nos volvamos a ver dentro de poco!

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Un monólogo personalizado en la nube

Sí, ya sabía que la nube, así, en singular, no era una masa vaporosa de agua. Sabía “que era algo de ordenadores” frase que podría decir mi madre, que en una mujer de su edad estaría muy bien, pero en mi caso, con apenas 18 años…

La nube está llena de datos, y por lo que he podido ver, de energía.  Eso es algo de lo que aprendido preparando un monólogo personalizado y actuando para los trabajadores de Nubalia (www.nubalia.com) .

Hay que reconocer que para ser una empresa que se dedica a algo tan novedoso como es vender software (creo que lo he escrito bien, ¿verdad?) para la nube, el nombre no está muy trabajado: privalia ha creado escuela.

Pero aparte de eso,  Nubalia es una empresa puntera. Quedé con ellos en sus oficinas de Barcelona, junto al puerto. Nada más llegar, supieron que yo era su hombre. Nos sentamos y enseguida entramos en materia, empiezo a preguntar a diestro y siniestro y llega mi momento: esperad un momento que sacaré algo para tomar notas, Me preguntan si necesito un enchufe. No, ¿para qué? Tomo notas con una libreta y un bolígrafo…

En la cara de la directora comercial, primero vi incredibilidad, luego sorpresa y por fin, una carcajada: ¿ya has empezado el monólogo? Me pregunta. Supongo que sí, o quizá son mis tendencia innata a retorcer la realidad para, dándole una vuelta, verle el otro lado de las cosas, no el lado oscuro, si no el lado cómico de la vida.

En realidad si llevaba un portátil, pero, mira, no sé, me apetecía sacar una libreta y un bolígrafo.

Durante más de dos horas, no paramos de hablar de ellos. Los monólogos corales son algo más difíciles que los personalizados, porque entras y sales de diferentes personas, tienes que recordar más nombres, enlazar anécdotas de manera natural de una persona a otra.

Además, en este caso, la empresa tiene tres sedes, y a la fiesta vienen las tres, así que tengo que tener material de todo el mundo, pero claro, la gente de Barcelona no conoce tanto a la gente de Madrid y Lisboa.

Por otro lado, en monólogos personalizados de empresa, siempre es algo más difícil que tu interlocutor te pase información sensible, es decir, información con la que puedas generar humor, porque piensa: bueno si el monologuista dice algo sobre tal persona, todo el mundo sabrá que la información ha salido de mí… No sirve para nada ser tan previsor: lo que no me cuentan, lo deduzco, y lo que no, me lo invento.

Después de un par de horas de hablar con ellas, tengo bastante material, pero de todos modos, contacto por teléfono con un miembro de Madrid y otro de Lisboa, para  obtener material de primera mano sobre la gente de allí.

Todos tienen cabida en mi monólogo personalizado!

Para acabar el trabajo de minería, entro en su web, miro el facebook de algunos de los trabajadores (cuando topo con gente que se llaman José Martinez Rodriguez esto es  imposible, claro)  y ya que estoy, me entero de que va eso de la nube…

Con muchas anécdotas y un buen rollo en la empresa que se nota y se palpa, preparar el monólogo es fácil. Primero selecciona las anécdotas que utilizaré, luego les doy la vuelta, las hago un poco mías: algunas las agrando, otras las hago más pequeñas, otras cambian de color… si no, no pueden entrar en el monólogo personalizado, no harán gracias si ya se las saben y las explico tal cual.

Ha llegado el día, la cita es en Badalona, junto al mar. Un sitio precioso y evocador, aqui tenéis el enlace: La Donzella de la Costa. Los camareros y el equipo, muy amables, me ayudan a preparar el micro, a conectar mi equipo de sonido y a hacer las pruebas.

Todo ok

Todo listo.

Ahora sí vienen los nervios, las mariposas en el estómago. Haciendo monólogos personalizados, siento lo mismo que si me enamorase cada día. Y es que un poco lo estoy, de enamorado de mi trabajo…

El público se sienta y arranco. A veces es difícil empezar así, en frío, sin presentación,  sin una música de entrada, pero ya son muchas tablas y uno, claro, tiene sus trucos.

Y funcionan. Voy desenvolviendo poco a poco el monólogo personalizado: los primeros chistes, acompañados de las primeras risas, al cabo de muy poco, arranco el primer aplauso… ¡siempre es un momentazo!  Y ahora todo fluye: be wáter, my friend, me digo a mi mismo.

Estoy tan a gusto que las improvisaciones caen por su propio peso. Normalmente se basan en chistes que no habían salido todavía, pero que estaba ahí, latentes.

Finalmente, después de 40 ,minutos, exhausto, agotado, sudoroso, contento, desfondado, acabo con un fuerte aplauso. Me piden que vuelva a salir e incluso entre gritos me piden: ¡que lo repita, que lo repita!

Cómo decía Schuster: No se puede decir nada más.

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Un monólogo personalizado con Frases Hechas

Las frases hechas pueden ir muy bien para no tener que pensar mucho, pero desde luego, es difícil hacer con ellas algo que valga la pena, y mucho menos, hacer humor.

Y no porque el humor sea algo muy serio, pero sí es algo que tiene que pensarse mucho. O no, depende del humor. En fin, que todo tiene su momento, y no hay dos sin tres:

 

Una despedida de soltera

Hoy el monólogo personalizado es en homenaje a una mujer, a una mujer que se casa.

Aunque ella es del Baix Llobregat, el amor llamó a su puerta en Pamplona. Y lo gordo no es que su novio sea de Pamplona, si no que además se han quedado a vivir allí.
Es más frío, llueve más, pero es lo que se necesita para que el verde sea más verde, según Imma.
Reconozco que hoy estoy especialmente nervioso. Y es que Imma, la señora que se casa, es actriz. Es del ramo y eso siempre impone respeto.
Da clases de teatro gestal en Pamplona. Vaya que es actriz y además, lo extraordinario, es que encima vive de esto.
Ya sabéis que la mayoría de actores y actrices viven de cualquier otra cosa, menos del teatro.
Su historia de amor es tan bonita que no solo se merece un monólogo, si no dos. Es como una película. No os la voy a contar, por que no se trata de eso, verdad? Pero de verdad que es muy chula.
Casualmente, durante mis horas de investigación previas a preparar el monólogo, encuentro buceando por internet una entrevista que le hicieron a Imma en un periódico de Pamplona al poco de instalarse allí y comenzar a dar clases. ¡Es oro puro!
Toda la información que he recibido viene de parte de sus hermanas, que desconocen esa entrevista. Así que obtengo información que va a sorprender, no solo a Imma, si no a mis informantes. Esto es genial.
Hace que la única cara de sorprendida no sea la de ella, si no la de todo el mundo. ¡Me encanta mi trabajo!
Cierro el guión convencido de tener un buen texto. Dudo de algunos gags, pero creo que tengo otros muy buenos. En los ensayos, algunos de los gags de los que dudaba, me convencen, funcionan, y en cambio, otros en los que creía totalmente en el papel, se van, directamente.
Las hermanas me dicen que irán todas vestidas de San Fermines, por lo de Pamplona, me apunto al carro y subo al escenario con un pañuelo rojo. Tampoco es cuestión de vestirme todo de blanco, que con lo desastre que soy, en 10 minutos estaré lleno de manchas.
Con la excusa de los san fermines, empiezo de una manera arriesgada: con mímica, me atrevo entre tras cosas, porque creo que una persona del gremio apreciará el riesgo.
¡Funciona! que la gente espere un monólogo y que te subas y empieces 5 minutos en silencio… bueno, pues sí! ha funcionado! Luego recupero el habla, claro, pero ya las tengo en el bolsillo, ya se ha creado complicidad y risas.
El resto del monólogo es un camino plácido de humor, hasta que llego al momento en que se conocieron, y consigo sacar algunas lagrimitas… pero bonitas, eh!
Acabamos como veis en la foto, abrazados y contentos. Que te abracen y te aplauden al final de tu trabajo… es… como otra cosa en la que también te abrazas.

 

Monólogo express

Esta mañana estaba en casa, pensando en mis cosas e intentado resolver algunas dudas:

A los peces, ¿les escuecen los ojos en el mar?

¿Para que sirve el deporte?

Si el electrón puede comportarse como onda y como partícula, ¿no será que las partículas y las ondas son lo mismo?

En fin, mis cosas.  De repente, me suena el teléfono (perdón por la redundancia, el teléfono siempre suena de repente)

Me llama una señora que se llama, cuidadín: Felicidad!!! ole tú. Que nombre tan bonito y tan pleno, da para mucho: Felicidad, no llores!!! Me ha llamado la felicidad por teléfono…

En fin, me pide si puedo hacer un monólogo personalizado sobre su hermana. Claro, por supuesto. Su hermana tiene un nombre mucho más normal: Esther. Comparado con el suyo, decepciona un poco… Le pregunto que fecha había pensado. Me contesta, tan feliz (lo captáis , no?) pues para esta noche.

Ostras!! Esto si que es un reto. Nos ponemos en seguida manos a la obra. Dejo todo lo que estoy haciendo y seguimos hablando, ahora ya con el portátil delante para tomar notas sobre la vida de su hermana. Es funcionaria trabaja en la seguridad social, ha viajado a la China, donde conoció a su marido, que es funcionario de hacienda… uno de la seguridad social y otro de hacienda: la pareja perfecta para un autónomo. El monólogo va a ser de riesgo total!!!

Al construir su historia, veo una persona fuerte, decidida, valiente. Una vida interesante, aunque después de tantos monólogos, se que no hay vidas insulsas, hay miradas incompletas.

Apenas como, estoy tan nervioso como mi primera vez (que subo a un escenario) Dedico la tarde a ensayar, mi método es sencillo: me grabo en video, me veo, me vuelvo a ver… suerte que me caigo bien, si no este trabajo sería insoportable…

Finalmente, creo estar listo, aunque nunca se está listo del todo. Tengo un guión que parece funcionar, me lo se, lo he pulido en el ensayo… ¡Vámonos!

La cita es en Barcelona, cerca de Francesc Macià, en el bar Cambrils. Se dedican a cenas de grupos y eventos cerrados, tiene varias salas. Los dueños son muy majos, me facilitan el trabajo.

Los invitados están picoteando arriba y abajo. Esther me ve llegar y se pregunta quien soy. Me dirijo directamente a su marido, al que le hago preguntas in extremis. Me siento como el estudiante que repasa mientras le entregan el examen.

Pruebo el equipo de sonido y allá voy!!! Empieza el monólogo personalizado. Esther es muy de la broma, y se apunta a un bombardeo. Todo fluye, be water my friend!

Las risas salen solas y como el guión, por falta de tiempo no es muy extenso, aprovecho al máximo todas las intervenciones espontáneas para crear lineas paralelas al guión. ¡Me encanta improvisar!

Eso hace que la tensión y la energía a la que trabaje sea mayor, pero vale la pena, las risas que me dan lo justifican todo.

Al final, quieren que me quede, me he convertido en uno más del grupo, Esther me dice: me conoces más que mi marido!.

Pero la vida sigue, tengo más trabajo… nosd hacemos un selfie, en el que por cierto, quedo fatal y continuamos trabajando y haciendo reír…

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